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Primeros reportajes multimedia en España a raíz del 11S+1

Apuntaba en mi mensaje anterior que de un tiempo a esta parte se detecta por fin en la prensa digital un creciente interés por explorar nuevas formas de presentar la información, lejos de los moldes propios de la prensa impresa. Con esas nuevas formas, necesariamente experimentales, pretenden aprovechar las potencialidades hipertextuales y multimediáticas de la Red.

No cabe duda de que los medios digitales norteamericanos (muy en particular MSNBC.com con sus Special Reports) han sido, una vez más, quienes han alcanzado hasta la fecha niveles de calidad más sobresalientes en la búsqueda de este tipo de fórmulas. Sin embargo, prefiero no fijarme en ellos ahora; al fin y al cabo, abundan en Estados Unidos analistas que se fijan exclusivamente en lo que allí se hace, como si en otras partes del mundo no hubiera medios digitales ni periodistas con ideas… Para quien quiera información sobre esas iniciativas, refiero al final de este escrito algunas fuentes de referencia. Permítaseme por tanto que esta vez me fije en experimentos hechos aquí, en la prensa digital hispana.

Los diarios españoles de mayor prestigio, e incluso los más pequeños, han aprovechado la reciente conmemoración del 11S+1 para publicar suplementos especiales con artículos y reportajes sobre aquellos acontecimientos y sus consecuencias. La importancia innegable de aquellos hechos unida a la posibilidad de planificar (esta vez sí) con tiempo la cobertura informativa, hizo que el pasado 11 de septiembre las ediciones de los diarios se presentaran en los kioscos con el doble de su grosor habitual.

¿Y en Internet? Hubo también esfuerzos más que notables.

Diarios como El País y El Mundo apostaron por la documentación y la infografía. Prepararon «especiales multimedia» en los que, además de recopilar los artículos y reportajes que se incluían en la edición impresa, añadieron detalladas cronologías y referencias documentales, y recuperaron asimismo la voluminosa galería de infografías interactivas realizadas tras los ataques del 11-S.

El resultado de estas apuestas informativas, qué duda cabe, debe valorarse con alta nota. Pero, a mi modo de ver, les faltó algo: una pizca de creatividad, de espíritu innovador. Quien más quien menos preveía qué se iba a encontrar en la prensa digital el 11-S… y se lo encontró. No hubo sorpresas. Y eso no es nada bueno. No hay que olvidar que la previsibilidad es la antesala del aburrimiento.

Por esta razón, valoro especialmente el esfuerzo realizado por la edición digital del diario barcelonés La Vanguardia. Quizá este diario no cuente con infografistas interactivos tan excelentes como El País y El Mundo. Quizá los analistas que explicaron los acontecimientos para ese periódico no tuvieran tanto prestigio internacional. Pero hay algo que se le debe reconocer: mostró mayor espíritu creativo y apostó por explorar fórmulas nuevas a la hora de presentar la información. Tomo riesgos, en fin. Y sorprendió.

Me llamó la atención en particular el reportaje/análisis titulado «Los atentados que cambiaron el mundo». Este trabajo periodístico, firmado por José M. Calvet (redacción) y Dolors Pou (diseño), se presenta como una pantalla estática poblada de imágenes que aluden a distintos elementos clave de la información (Bush, Ben Laden, Arafat, Sharon, líderes políticos europeos, aviones, la bolsa, CNN…). Lo novedoso es que, a diferencia de los reportajes convencionales, el lector se ve invitado a seleccionar la información mediante un lenguaje absolutamente icónico y no textual. Así, una vez que el usuario ha elegido el núcleo temático que le interesa en virtud de las imágenes, se despliega una nota donde un texto le explica con detalle todo lo que se refiere a esa cuestión. Algunas de esas notas tienen, además, un segundo nivel de profundidad, por lo que ofrece una estructura hipertextual jerárquica de dos niveles.


Imagen del reportaje multimedia «Los atentados que cambiaron el mundo»

de La Vanguardia (11/09/2002)

Sin duda, cabe achacar muchas lagunas a este trabajo. Su legibilidad es escasa debido a una tipografía demasiado pequeña, a un excesivo uso de las negritas y a un insuficiente empleo de los párrafos. La navegación resulta un tanto desorientadora porque el lector no sabe bien a dónde se dirige en cada momento. La organización visual de las imágenes no resulta muy elegante…

De acuerdo, todo esto es cierto. Pero hay algo que no se le puede negar: creatividad. A falta de un modelo al que imitar, en La Vanguardia Digital han intentado crear su propio modelo. Y ahora resulta fácil que la gente (como yo) critique los fallos de ese trabajo. Pero debemos tener en cuenta una cosa: otros ni siquiera se arriesgaron a hacerlo. Hay que agradecer por tanto a los periodistas de La Vanguardia que se hayan arriesgado a ser pioneros en el desarrollo de los nuevos reportajes multimedia en nuestra prensa digital. Todo largo camino comienza con el primer paso. Y ellos ya lo han dado. Otros aún no.

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Los atentados que cambiaron el mundo, La Vanguardia (11/09/2002)

DOCUMENTACIÓN

MSNBC.com – Special Reports

E-Media Tidbits

Profesor de periodismo e investigador sobre medios digitales en la Universidad de Navarra. Twitter: @rsalaverria

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